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¿Una moneda común latinoamericana es posible?

Moneda comun

La dependencia del dólar, la inflación y las crisis cíclicas en las que caen muchos países de la región provocaron el resurgimiento en 2022 de una propuesta económica que circula hace décadas pero nunca logró implementarse: la creación de una moneda común latinoamericana.

La iniciativa, pensada como una versión adaptada del euro, permitiría avanzar en la integración regional, reducir la independencia de la Reserva Federal estadounidense y abrir nuevas oportunidades para los exportadores. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer antes de una eventual implementación.

 

Origen de la moneda común latinoamericana

El primero en mencionar en 2022 la idea de una moneda común para los países de América Latina fue Luiz Inácio Lula da Silva durante su campaña electoral: Lula prometió que, en caso de acceder nuevamente a la presidencia de Brasil, ordenaría la construcción de una moneda común sudamericana llamada “sur”.

“Sur” permitiría sacarle protagonismo al dólar en el comercio regional, pero garantizando la soberanía de las monedas nacionales, marcando así una primera diferencia con el euro, que sí reemplazó a las monedas nacionales en 19 países del viejo continente y depende de un único Banco Central Europeo.

El proyecto se inspira en la propuesta de una moneda internacional, el bancor, del economista británico John Maynard Keynes. Keynes presentó la idea a las potencias que estaban por ganar la Segunda Guerra Mundial en la conferencia de Bretton Woods, Estados Unidos, en 1944, para sortear las crisis del sistema previo del patrón oro. Aquella propuesta, sin embargo, fue rechazada y el dólar estadounidense pasó a ser el patrón monetario de referencia internacional en reemplazo de la libra esterlina y el oro.

Desde entonces, el billete verde se ha convertido en el rey indiscutido del sistema monetario internacional. Según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), al cuarto trimestre de 2021, el 58,8% de las reservas de los bancos centrales de todo el mundo estaban compuestas por esta divisa. Además, según cálculos de la Reserva Federal, entre 1999 y 2019 la divisa estadounidense representó el 96% de la facturación comercial en el continente americano.

 

Cómo funcionaría sur, la moneda propuesta por Lula da Silva

La emisión de sur se acompañaría de la creación de una autoridad o institución monetaria supranacional. Cada país integrante del sistema tendría abierta una cuenta y aportaría un capital inicial de sus reservas internacionales y sus saldos comerciales entre los países de Sudamérica, para que la institución pudiera financiar, a la vez, proyectos de infraestructura, funcionando como un banco de fomento regional, sin depender de préstamos externos anclados en el dólar.

El tipo de cambio entre las monedas nacionales y el sur sería flotante y se debería crear una Cámara Sudamericana de Compensaciones para reducir asimetrías y evitar que Brasil, mayor economía latinoamericana, arrastrase a sus pares a una dependencia.

 

Moneda común latinoamericana: otras propuestas

La idea de una moneda única también fue planteada recientemente en Venezuela por el gobierno de Nicolás Maduro, cuyo país lleva años sufriendo una inflación crónica. Maduro sugirió impulsar el sucre, medio de pago de la alianza de estados del ALBA dominada por gobiernos de izquierda, como medio de pago digital regional que podría sustituir al dólar. Sin embargo, el sucre no ha pasado de un estatus simbólico.

El agosto pasado, el presidente de Chile, Gabriel Boric, se mostró “disponible” a abordar la idea de una moneda única para América Latina. Los dichos del mandatario fueron emitidos después de la reunión bilateral que sostuvo con su par colombiano, Gustavo Petro.

De todas formas, Boric dejó en claro que este tema es “muy complejo” y que “son procesos de largo aliento” para la región: “En el caso europeo, si mal no recuerdo, partió con la unidad económica del carbón y el acero en 1951 y llegaron a la moneda única el 2002. Por lo tanto, son procesos de largo aliento y tenemos mucho que avanzar antes”.

La idea de la moneda única para la región también fue mencionada por Roy Barreras, presidente del Senado en Colombia. Barreras habló de “la creación de una moneda única que nos dé solidez y que no nos obligue a seguir dependiendo de las fluctuaciones de las grandes economías de las monedas extranjeras con monedas nuestras fragmentadas, víctimas de las políticas externas”, en la toma de poder de Petro.

 

Moneda única latinoamericana: ventajas y oportunidades para exportadores

En su página web, la Unión Europea enumera las ventajas para los particulares, empresas y economías que utilizan el euro, su moneda común, y que podrían resultar extrapolables a esta nueva moneda.

  • Facilidad con la que se pueden comparar los precios entre países, lo que impulsa la competencia entre empresas.
  • Estabilidad de precios.
  • Mayor facilidad, ahorro y seguridad que supone para las empresas comprar y vender en la zona y entablar relaciones comerciales con el resto del mundo.
  • Mayor estabilidad y crecimiento económicos.
  • Mercados financieros mejor integrados y, por tanto, más eficientes.
  • Mayor influencia en la economía mundial.
  • Signo tangible de la identidad regional.
  • Beneficio para empresas al reducir la incertidumbre y fomentar la inversión.
  • Nuevas oportunidades: una moneda única hace una región más atractiva para hacer negocios a ojos de los operadores económicos de terceros países, fomentando así el comercio y la inversión.

Actualidad  Solunion

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